01 junio 2018

ESCRITURA CREATIVA

Espacio de Letras El Aleph de Argentina: juego, fundamento y producción. Desde 1985 creyendo en tu palabra


Escritores y escritoras de Argentina y todo el mundo dan vida y obra a nuestros talleres, en formato presencial y a distancia. Compartimos aquí algo de la producción, para completar el círculo y que la palabra llegue a lectores de todo el mundo. ¡Gracias!
Narrativa breve y poesía

LA BICICLETA ROJA
El puestero lo pensó unos segundos y me dijo:
-Esa tendría que cobrártela a mil pesos, pero te la dejo a cuarenta.
Primero la llevé caminando, como quien siente respeto por la cosa nueva, pero en la fuente que hay al final de la Avenida Cerri me subí y empecé a pedalear. La sentí medio dura al principio, tal vez por el frío de la media tarde de otoño, aunque ahora, unas cuadras más acá, la bicicleta roja anda sola y pareciera que ella me lleve a mi y no yo a ella. Miro los árboles casi amarillos a los costados y paso un domingo tranquilo, sé que a partir de mañana tengo transporte para hacer el viaje de White a Bahía, que no voy a tener que gastar tanta plata en tarjebus y que no voy a llegar tarde al trabajo porque ahora manejo yo mis propios tiempos y no una empresa de colectivos. Quizás el puestero tiene razón, una bicicleta es como un libro, se la agarra y se la suelta cuando uno quiere, a diferencia de un auto o de una película. Y yo en ese momento pensé Claro, mucho amor pero la vende igual, vende la bicicleta de su bisabuelo polaco, porque eso me había dicho. El polaco escapó de Europa y se trajo la bicicleta en el barco.
A medida que me acerco a Avenida Colón siento el manubrio gastado y pienso, no sé si por el cielo algo nublado o por el gris del asfalto, en ese hombre. El polaco anda en bicicleta en este mismo día, hace algunos años. Hace un atardecer helado y neblinoso, los árboles están secos. Los pies pedalean rápido. Los ojos miran en todas direcciones. Hay en el aire algo marcial. Hay palidez en su cara. La frente está arrugada. Hay alguien que viene y que va a desgarrar ese atardecer frío de una ciudad de Polonia.
El hombre acelera y yo acelero. ¿Quién lo persigue? ¿Los rusos? ¿Los alemanes? Da lo mismo. Siento un auto que me corre de atrás y el polaco puede sentirlo. Cruzamos el puente y doblamos en una esquina, la calle es larga y está rota. La atravesamos hasta un descampado donde hay basura pero no sabemos qué más puede haber. Tomamos una calle a la izquierda, pero el polaco se enreda y se cae, quiero ayudarlo para apurarnos, porque ya viene, se acerca como el auto que se oye de lejos y que ahora nos pasa y nos deja solos otra vez contra el tiempo.
Estamos en Colón al fondo o también en una calle lejana donde ya oscureció y donde crece un rumor de botas viniendo y donde una bocina suena. Le quiero preguntar qué pasa pero sería idiota, es bastante claro, en el puerto hay un barco que está por zarpar, el barco que trajo a un inmigrante polaco que engendró argentinos y cuyo bisnieto vendió la bicicleta que lo está ayudando a escapar.
Desde atrás nuestro surge un camión que es casi una topadora, y ya no sé dónde sucede porque acá también oscureció y está haciendo frío. Escucho que el camión se acerca y escucho las botas y más allá la bocina que ahora son varias, y creo escuchar que el polaco me pide que vaya más rápido, como si yo ahora fuera el único que pedalea. Siento que hago esfuerzo doble, que pedaleo por los dos, y empiezo a creer que más que al polaco lo que buscan es la bicicleta.
Esquivo uno o dos autos y me interno en el camino que lleva a White. El polaco quedó medio rezagado aunque ya me alcanzará. Freno con violencia porque un auto se me cruza y eso le da tiempo al polaco, que me alcanza y dice que ahí están, que si los veo, que es un auto negro que avanza allá en el fondo. Nos apuramos como quienes se escapan del campo de batalla y acortamos camino hasta entrar a White. Yo sé y escucho que el auto negro viene y que nos alcanza.
En White hay un corte de luz (o allá en Polonia) porque las calles están oscuras. En el puerto está la bocina. Busco al auto negro y al polaco con la mirada. Nada. Nadie. Llego al muelle, pero no veo barco. Tal vez esté por llegar. O no, a lo mejor el polaco ya se subió y no tuvo tiempo para despedirse.
Hay silencio, el silencio del agua golpeando el cemento. Estoy en White, es tarde, hace frío y mañana es lunes.
Tiro la bicicleta al agua y veo cómo se hunden con ella mis cuarenta pesos y la historia de un apellido.
JUAN JOSÉ GUERRA

DEL OTRO LADO

La vida en Nueva Roma empezaba y terminaba en el tren.
Jugábamos frente al vagón número 10, de ahí 2 para la derecha o 2 para la izquierda.
Mi papá hacía los asados en la fiesta de aniversario del pueblo al lado del vagón 22 y la feria de los domingos se extendía desde el centro del tren, 3 vagones para cada costado.
Todo se desarrollaba en línea, a la altura de la locomotora estaba la escuela y llegando al último vagón el cementerio. El tren no partía ni llegaba, era parte de Nueva Roma.
Un sábado nos juntamos en el 11, a las 4 de la tarde, para hacer un picadito, eramos 6 o 7 pibes más o menos de la misma edad. Veníamos jugando bárbaro pero Román se mandó solo y quiso hacer el gol de su vida, con tanta mala suerte que la pelota rebotó en el gordo Pedro y fue a parar del otro lado del tren. ¡Qué macana!, a ninguno de nosotros nos dejaban cruzar ese montón de fierros oxidados que en forma de vagones se unían para separar el pueblo de vaya a saber Dios que cosa mala.
Román que era el más atrevido del grupo, después de 10 minutos de silencio se animó a decir:
- Yo voy a buscarla.
- Estás loco! Tu vieja te va a matar!. Le dijimos todos.
- Ah ... qué cosa tan terrible puede haber del otro lado? – insistió Román.
- Mi papá dice que es un bicho muy grande, peludo, verde oscuro, que se sabe que tiene dos cabezas y 3 ojos en cada una, y que los brazos son enormes! – dijo Lito y con cara de desconfianza preguntó: -Y tu mamá, Moncho, que es maestra, ¿qué dice?
- Mi vieja dice que del otro lado la tierra te chupa para adentro y no podes salir más, que es como una droga, o algo así creo, algo muy fuerte que te hace mal pero no queres parar de agarrar, dice que te quedas ciego y después te crees otro, no sé ... yo le entendí que era como una arena movediza que te tira para abajo y no podes zafar ... pero viste que a mi vieja, a veces, no se le entiende mucho!
- Mi tío siempre cuenta – se apuró a decir Carlitos- que una vez intentó cruzar y un pájaro negro con pico de pingüino lo agarró de la camisa y lo trajo de nuevo para este lado.
- ... Yo voy! - dijo Román
El gordo Pedro se metió la mano en el bolsillo y le gritó: - Esperá, tomá esta medallita de la suerte que me dio mi abuela cuando tomé la comunión!
Y ante la mirada atenta del grupo, Román subió los primeros escalones del vagón número 11, hizo 2 o 3 pasos, abrió la puerta corrediza con fuerza y la cerró de una vez sin mirar para atrás.
Teníamos tanto miedo que ni chau le dijimos, esperamos sentados en ronda durante media hora, sin hablar, y cuando ya estaba oscureciendo vimos caer la pelota del cielo justo en medio de la rueda, picó 2 veces y quedó muerta al lado de Lito. Ni la tocamos, por las dudas..., parecía no tener ni un raspón más ni uno menos del que tenía cuando empezamos el picadito pero vaya a saber uno lo que traería dentro!.
Desde ese día nos juntamos todos los sábados a la 4 frente al vagón número 11, durante varios años esperamos sentados en ronda que Román cayera del cielo como la pelota de cuero, pero nada. No sabíamos si el monstruo de dos cabezas se lo había comido o si el pájaro negro se lo había llevado a su nido y lo tenía cautivo.
Un miércoles nos despertamos y el pueblo estaba revolucionado, la gente corría, se reía, lloraba, gritaba ... del tren salía un sonido raro que se iba haciendo cada vez más fuerte, tan fuerte, tan fuerte, que se empezó a mover.
Todos frente a la estación mirábamos sorprendidos y hasta emocionados. Y cuando terminó de pasar el último vagón se pudo ver...
Una ciudad como la de las películas nacía al otro lado de la vía, con edificios altos, algunos con dos torres, puentes, luces, y hasta una nube de humo por encima que parecía abrazar el lugar.
JORGELINA FILINICH


TANGO Y LUNA
A muchos les molestaba, pero igual había algunas personas que aún tenían un poco de tiempo entre paso y paso, y se dejaban emocionar un rato por ese viejo acordeón. El primer hombre que se paró cinco minutos para escuchar, tenía puesto un traje. En sus manos llevaba un maletín, mientras que las manitos de enfrente tocaban un tango que parecía partir al mundo en varios pedazos. El hombre siguió caminando y durante media hora nadie volvió a prestarle atención a aquel rincón de la estación, o por lo menos nadie demostró hacerlo.
Eran las 8 y el pibe no había parado de tocar ni un segundo. Tenía los ojos cerrados y el acordeón le sonaba solo, como si èl y esa música que no dejaba de llorar, fueran dos marionetas. Estaba sentado en el piso, ocupaba no mas de siete baldosas, y lo escoltaban de ambos lados algunos perros que lo escucharon desde que empezó a tocar hasta que guardó todo y se fué.
Cerca de las 9 ya era de noche y había salido una luna inmensa, de esas medio coloradas que se van haciendo de a poco cada vez mas chicas y que van subiendo hasta llegar a algún punto del cielo en el que se quedan blancas y brillan mucho.
Debajo de la luz de un farol que todavía nadie había roto, el chico seguía tocando y a unos metros suyos ya se había formado una fila de personas que tomarían el tren en unos minutos. Las puertas de los vagones se abrieron, y empezó a subir la
gente. Una nena se soltó de la mano de una señora y para la sopresa de toda la fila, corrió hasta donde estaba sonando la música. La señora, que parecía ser su mamá, la fué a buscar rezongando, después subieron al tren y la nena todavía tenía en la cara una expresión hermosa de admiración, como si hubiera visto algún superhéroe o a un personaje maravilloso.
Mas tarde partió el tren y ya casi no quedaba gente en la estación. El pibe del acordeón dejó de tocar, le pasó un trapito a las teclas con mucho cuidado, y después lo guardó en un estuche algo gastado. Se paró él y después los perros, y cada cual se fue por su lado, dejando en ese rincón todo el tango del mundo, hasta el día siguiente.
CLEMENTINA ZIVANO


OTOÑAL
(Cuando después de muchos años se vuelve a la poesía, es para cantar, sin duda, una canción triste y con la voz quebrada, árida de belleza, árida de estrellas y de lluvias).

Pareció un amanecer y fue un relámpago.

Pareció una primavera y fue un otoño.
Pareció una nueva vida.
Y no fue nada.
Todo muere un día.
Las hojas empiezan a caer.
A enlodecer las calles.
Los senderos secretos. Los caminos eternos.
El frío se cuela por la boca, y penetra sin ventanas.
Las noches son de escarcha sobre las flores lívidas.
Los espejos esperan empañados nuestra imagen borrosa.
Espíritu de silicio enmohecido.
Informes atrapados en la verdad de arena.
ELDA MONTIEL


Microficción





MAGIA

Yo me acuerdo muy bien del último cumpleaños de la tía Enriqueta. Lo único que quedó fue esa foto de la mesa en el patio, que alguno sacó antes del festejo.  Todos insistieron en celebrar a lo grande. ¡Grande era la tía Enriqueta que confundía a su hermana con su hija y a su hija con su mamá!  Para qué diablos lo querían festejar. Y con globos y regalos absurdos. Mi cuñada, la Sofi, le regaló un collar con piedras de colores, y la pobre Enriqueta creyó que eran confites y se los comía. Y el tío Oscar le trajo un frasco de perfume. Cuando nos descuidamos la vieja tenía la cabeza toda mojada con un olor espantoso a esa fragancia barata. Yo aproveché y no le regalé nada; si ella ni se avivaba. Esa plata hacía más falta para una docena de pañales o para la comida. Pero no, el festejo, el festejo. Y para rematar: un mago. ¡Sí, un mago!  Les dije que magia había que hacer con la tía Enriqueta para pagar los remedios y la enfermera que venía a bañarla. Y ellos, que no, que este mago cobraba barato, que era recomendado, que traía un ayudante…  Bueno: esa parte se cumplió; lo del ayudante, digo. El pibe fue el que nos encerró en el dormitorio apuntándonos con un bufoso mientras el mago hacía desaparecer todo lo que se afanaron de la casa.

Gladis López Riquert

GUARDIA DE CENIZA

            Después de dos años Renato volvía  a su casa . Se cuidó de llegar a la hora de la siesta, cuando el barrio entero dormía. Sigilosamente abrió la puerta. Las bisagras oxidadas dieron el alerta y desde el dormitorio su esposa Jacinta gritó : '¿Quién anda? ¡Quién anda!'. Renato se paralizó. La mujer otra vez estaba haciendo de las suyas. Entonces subió resignado la polvorienta escalera, entró sin golpear, levantó las sábanas y se acostó. En el dormitorio no había nadie.

Diego Lanis

RECURSOS

            Pensativo, calculó su próximo movimiento: “Tengo que optimizar el uso de los recursos, minimizar los costos y mejorar la calidad del producto”. Como se sabe, le bastó con una costilla de Adán para lograrlo.
Ana María Villalobos

UN MIEDO EXTREMO

             La justicia por fin se expidió. Era el día, llegaba la hora. Iván esperaba en su celda. Pasó muchos años en prisión pero no estaba preparado para lo que seguía. Nadie nunca está listo para esto, pensó. Se levantó del camastro. Se acercó a la reja. Recordaba cuando era bebé, agarrado a los barrotes de su cuna, en tiempos en que tenía mamá y papá y un futuro. Movió la cabeza para deshacerse de esas imágenes porque la angustia le subía del estómago a la garganta. Se abrió la celda y lo sacaron. Mientras caminaba por el corredor se preguntaba si alguien allí lo echaría de menos, y sentía lo absurdo de ir esposado. ¿Adónde iba a ir?  Se abrió la última puerta. Iván entró en pánico. Los guardias lo asistieron tratando de controlar su agitación. Cuando se recompuso dejó el penal pero estuvo un largo rato mirándolo inmóvil desde la vereda de enfrente.

                                                                           Celina Costa
RUNDÚN

            Pablito habla solo frente al espejo.
            -¿Con quién hablás? - pregunta la madre.
           -Con mi amigo Rundúm, pero vos no lo ves porque ya se fue -contesta.
            -Imaginación infantil -piensa la madre.
            Un día cuando Pablito no está en la casa, el marido encuentra a su mujer hablando sola frente al espejo y pregunta:
            -¿Con quién hablás?
            -Con Rundúm, pero vos no lo ves porque ya se fue -responde ella.
            Sensibilidad femenina –piensa el hombre.
            Al tiempo el padre mira hacia el jardín y ve a un niño desconocido que habla solo. Se acerca y le pregunta:
            -¿Podés decirme quién sos vos?
            -Rundúm –dice el chico.
            -¿Y con quien hablás?
            -Con tu mujer y con tu hijo. Pero vos no los ves porque ya se fueron…
                                      
                                                              Mabel Fredes
                           
SERENA PÌEDAD

        El viento se había detenido. No quería desparramar desilusión.
                                                                                                          Silvia Cadile


REENCUENTRO

Los hermanos viajan en silencio. Cada uno a solas con sus preguntas:
- Diez años sin saber nada de él ¡y justo ahora reaparece!
-¡Qué carajo le habrá pasado! La verdad, me jode este viaje.
-Tuve que pedir permiso en la oficina, pero ¿para qué? El eligió su vida; ¡no entiendo por qué le hice caso a mi hermano y vine! Si esto fuera grave nos habrían dicho.
-¡Menos mal que Marisa me acompaña; no sé cómo me las arreglaría solo! ¿Cómo estará el viejo?
Después, las palabras resuenan en la cabina del automóvil:
-¿Qué opina tu mujer de esta situación?
-Nada, ¡qué va a opinar si ni lo conoce al viejo! ¿Y tu marido?
-Gastón no entiende por qué vine. Yo tampoco lo entiendo.
-¡Es nuestro padre! Más allá de la bronca que tengamos, sigue siendo el viejo. Yo quiero saber cómo está. Además podremos aclarar unas cuantas cosas.
-Sí, cuando se mandó a mudar no pensó ni en vos, ni en mí, ni en mamá. Simplemente se borró y en diez años no supimos más de él.
-¡Ya éramos mayores de edad, Marisa! Y mamá después se guardó su tristeza y nunca habló del tema. Simplemente continuó viviendo…
-Pero a nosotros no nos dijo nada. ¡Y yo quiero saber por qué!
-Llegamos. Ahora nos va a poder explicar esta larga ausencia.
Los hermanos entran en el hospital y preguntan:
-Buenos días. Nos avisaron que Hugo Benítez está internado acá.
-Ah, sí. Ya llamo al doctor.
El médico de guardia les habla con parquedad:
-¿Ustedes son los familiares? Pasen a verlo; ha recobrado la conciencia.
-¿Puede hablar?
-Entren por favor: el estado es crítico; son sus últimos momentos.
                                                                                                             Braulio Senda


UNA NOCHE

- Nunca pensé que iba a ser tan difícil –dice Ana temblando.
- Tranquila, amor; ya se acabó - la consuela Pablo.    
Están tendidos en la arena, borrachos de vino y de pasión.
Hacen el amor como si fuera la última vez.
Saben que el cadáver del marido de Ana fue descubierto.
Los perros de la policía ladran cerca.
                                                                                                   Gladys Abilar

DESNUDO

La mujer posa en el taller del pintor. Esta vez el artista le ha pedido que se desnude.
-Hoy más que nunca necesito que estés concentrada -dice él.
Poco a poco el cuerpo femenino toma forma en la tela.
            -Sé que vas a enojarte, pero debo salir un momento— pide la modelo.
            -¿Salir?  ¿No me entendiste? ¿Qué te pasa?
            -¿No te ha pasado sentir una mirada clavada en la nuca? Temo que mi hija me haya seguido.
            La mujer se viste y entreabre la puerta. Caído en la vereda, un osito de peluche la mira.
                                                          
                                                               Teresita Saint Esteben                          

03 mayo 2018

44º FERIA DEL LIBRO


El Espacio El Aleph agradece a Mabel Fredes, Celina Costa, Mercedes Raposo, Alejandra Ramos, Ana María Villalobos, Patricia Odriozola y Federico Arrué, por haber confiado en su asesoramiento y gestión para llevar a la Feria Internacional de Buenos Aires obras de cuidada edición y decantado nivel literario; entre ellas 'La santa cede', 'Los trebejos de Dios' y 'El país del diablo'. Allí seguimos, en los más calificados escenarios, junto a las autoras y autores de Bahía Blanca y la región. La 'gira literaria' de El Aleph por este singular escenario se corona con la participación en la X Jornada Ferial de Microficción, que coordina Raúl Brasca, con figuras de relieve internacional en el género, como Any Shua (en la primera foto flanqueando a Edgardo Epherra). 

E














Muchas gracias a la Sociedad Argentina de Escritores (SADE Nacional) presidida por el dr. Alejandro Vaccaro -en la foto siguiente junto a Patricia Fernández, una de sus principales colaboradoras-. Es de gran valor el sostenido trabajo que se realiza promoviendo autoras y autores de las más de 80 filiales de todo el país, propiciando reencuentros y fortaleciendo vínculos federales. 






21 febrero 2018

¡TE ESPERAMOS!

El martes 27 a las 20 en Belgrano 83, local 7, queremos brindar con vos. 

Será por 33 años de alegría, solidaridad y profesionalismo hechos Taller en la amable privacidad de nuestras aulas, con juego y fundamento. 

Será por llevar a la Feria Internacional del Libro a decenas de autoras y autores locales, que tomaron la decisión -optativa- de publicar cerrando ciclos de mucho trabajo, diagnósticos, autocorrección y debate. 



Será por esas antologías colectivas e individuales que presentamos en la Fundación Borges, el Centro Cultural de la Cooperación, la Casa Leopoldo Lugones, el Museo José Hernández de la SADE Nacional, el Café Tortoni y tantísimos escenarios donde hay que dar la talla, y la vienen dando durante décadas muchos integrantes de nuestros Talleres. 

Será porque de año en año sumamos participantes virtuales en cualquier ciudad y país, y nos invitan a dictar cursos en eventos como el Festival Intercultural del Caribe, o fundamos espacios itinerantes como la Clínica de Microficción. 



Será por aquel premio “Bicentenario Argentino” con que se reconoce nuestra historia de trabajo sociocultural independiente. 
O por la declaración “de interés cultural nacional”. 

Será porque además del trabajo de silenciosa celebración con que transcurre cada año de Taller, ofrecemos opcionalmente participar en recitales, encuentros, viajes, festivales y concursos, y muchas veces los organiza nuestro propio equipo. 

Queremos brindar juntos. Será porque respetamos nuestra historia y te cuidamos a vos, que la has construido o estás por tomar la posta. 

Te damos la bienvenida al Espacio El Aleph 2018. Será otro hermoso Ciclo.

El martes 27 a las 20 en Belgrano 83, local 7, reunión abierta informativa, integración de grupos, acuerdo de turnos y libro obsequio de bienvenida. ¡Te esperamos! 

10 febrero 2018

TE AUGURAMOS UN GRAN AÑO


EL EQUIPO DEL ESPACIO EL ALEPH 
TE AUGURA UN GRAN AÑO

PARA CONTRIBUIR A ESO aquí te brinda atractivas novedades, con el respaldo de más de tres décadas de trayectoria. El Aleph es premio 'Bicentenario', y fue declarado 'de interés cultural Nacional' en Argentina, manteniendo llegada presencial e intercambios a distancia con numerosos países.

Desde 1985 ofrecemos opciones creativas para leer más, escribir mejor y disfrutarlo entre amigos, con juego y fundamento. Resumimos aquí las primeras de 2018, en la seguridad de que nos permitirán compartir gratas experiencias. 

Gracias por tu generosa atención a estas brevedades que no apasionan:

TALLER LITERARIO INDIVIDUAL

Si te interesa un taller diseñado a tu medida para aprovecharlo individualmente, éste es el Guía Literario Personalizado, que se dicta cuando y donde elijas hacerlo, con frecuencia de una sesión por semana, presencial o virtual en Bahía Blanca, Argentina, o a distancia desde cualquier lugar del mundo. El Taller está formulado en modalidad teórico práctico, para que fijes los objetivos que desees, en el o los géneros literarios que prefieras, desarrollándose en el plazo que acordemos. Pueden ser formatos para estimular la escritura creativa, realizar lectura comentada de distintos autores, corregir profesionalmente originales para concursar y/o publicar, o todo eso junto, entre otras metas que propongas.  

El costo de tu Guía Literario individual, para un módulo estándar de cuatro meses, es de $AR 2.500, abonando en la primera clase de cada mes. La promoción por pago anticipado del módulo completo es de $AR 7.500 (en lugar de 10.000 que totalizaría el cuatrimestre pagando mensualmente). El Taller otorga certificado del Espacio El Aleph con detalle de contenidos y horas de aula. Consultar costos fuera de Argentina.

TALLER GRUPAL PRESENCIAL

Si estás en la ciudad de Bahía Blanca o su región de influencia y te interesa un taller presencial para leer más, escribir mejor y disfrutarlo entre amigos, sin restricciones ni exigencia de conocimientos previos, éste es tu Taller Grupal, que se dictará una vez a la semana en reuniones amables y dinámicas de 90 minutos, en nuestra sede de Belgrano 83, local 7 (aula taller, biblioteca, microauditorio y terracita literaria). Compartirás propuestas grupales de escritura creativa y lectura comentada, actividades literarias, sociales y recreativas opcionales sin cargo, y cada vez que debas faltar a una reunión recibirás en tu casilla de mail un tutorial con el material teórico y la propuesta de trabajo de la clase a la cual no asististe, y de la siguiente.

El costo de tu Taller Grupal es de $AR 600 pagaderos en la primea clase de cada mes, o en promoción por pago adelantado, cancelando un cuatrimestre por pago único de $ 1.800 (abonado mes a mes te saldría $2.400). Otra opción con descuentos es la inscripción doble: anotándote con una persona más, la cuota mensual se reduce a $550 por cada una en tanto sigan ambas en el Taller.

Esperamos con gusto cualquier consulta o inquietud que quieras enviarnos, para incorporarte desde ahora en el formato que elijas. Tenemos vacantes limitadas, que se cubren por orden de anotación. Nuestro e-mail es tallerelaleph@yahoo.com.ar

OTROS FORMATOS Y ACTIVIDADES

FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO
Como en cada edición de los últimos 22 años estaremos presentes en uno de los eventos culturales más importantes del mundo de habla hispana, llevando a Buenos Aires autoras y autores de Bahía Blanca y su región de influencia, varios de ellos con libros publicados por nuestro propio Espacio, para acompañarlos en sus presentaciones y firmas de ejemplares, además de facilitar que participen en diversas actividades feriales a su preferencia. Te invitamos a integrar nuestro contingente y a compartir una "expedición cultural" inolvidable, entre lectores y escritores que conocerás en el viaje, o con los cuales ya son viejos amigos de El Aleph. ¡Consultá detalles!

CLÍNICAS EN BUENOS AIRES
Tu Espacio de Letras El Aleph está diseñando su calendario de Clínicas a dictarse durante todo 2018 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sobre distintos géneros literarios, en forma colaborativa con prestigiosas instituciones. Muy pronto aquí la confirmación de las primeras fechas, sedes y temas de nuestras Clínicas. ¡No te las pierdas!

El equipo de El Aleph te deja su afectuoso saludo, y augura el mejor año para vos y los tuyos.

MUCHAS GRACIAS POR ESTE MOMENTO DE LECTURA,
Y NO DEJES DE ESCRIBIR...

Lic. Edgardo Ariel Epherra
Escritor Coordinador
Espacio de Letras El Aleph  

02 febrero 2018

¿DESGUACE CULTURAL?

Por estos días se alzan reclamos en la ciudad de Bahía Blanca ante el 'desguace cultural', y hay críticas al caudaloso aporte del Municipio para megarecitales 'importados', mientras fluye a cuentagotas el apoyo a la cultura local, cierran espacios de arte y los museos achican la agenda.

Desde la Comuna se hicieron anuncios oficiales de ajuste y restricciones, y en la calle han aparecido afiches que proponen al intendente empezar el recorte por el cuarto de millón de pesos que cobra por mes. Mientras, la austeridad oficial en ámbitos artísticos ya se cumple a rajatabla.

Con todo, es encomiable la forma en que se abren camino hacedores y promotores culturales trabajando en reductos que alternan prodigios y clausuras, gestando ferias del libro 'de garage'; montando obras de teatro y recitales en las peores condiciones. 

Nuestro Espacio El Aleph lleva más de 3 décadas de trayectoria en un permanente proceso de innovación y resistencia, y ha sobrevivido a los cimbronazos de la política y la economía. Pero hoy no es ajeno al estado de cosas que se describe.

Por eso mismo podemos y queremos aportar al debate de estos días: hace más de treinta años que venimos integrando a la ciudad de Bahía Blanca en la agenda cultural del país, mediante innumerables presentaciones de libros, recitales de poesía y cuento, jornadas, congresos, concursos literarios, exposiciones, ferias, clínicas, encuentros de escritores y lectores; además de generar presentaciones de autores bahienses en Buenos Aires y viceversa. 
Una de las promociones de autores del Espacio El Aleph
Nuestro Espacio atravesó la gestión de varios gobiernos: hoy es de interés cultural nacional, recibió el premio 'Bicentenario argentino' a la trayectoria independiente en la promoción de las Letras, y hace mucho tiene auspicios institucionales del Ministerio de Cultura de la Nación, Instituto Cultural y Fundación Internacional Borges, aunque no recibe dineros públicos ni privados para funcionar.

El Espacio El Aleph desarrolla un amplio Programa de Talleres Literarios que articula juego y fundamento, con formatos presenciales y virtuales, y un  Guía Literario en producción, acompañando responsablemente a valiosos escritores y escritoras a la publicación de sus libros (que jamás nos subsidió nadie). Y más allá de este presente, atestiguamos  un pasado de formidables logros que no sería descabellado reeditar, con un mínimo de vocación de servicio y sentido de pertenencia a esta comunidad llena de potenciales. Lo sabe el respònsable del Instituto Cultural, a quien reconocemos gratitud por fructíferos años bien compartidos, discutidos y trabajados, desde nuestros respectivos lugares, en otra época.

El Aleph generó dos hitos que resumen una historia de trabajo en Gestión Cultural desarrollada con profesionalismo y sentido democrático, cuyo epicentro se registró entre los años 1988 y 2003:

El Palacio Municipal de Bahía Blanca llegó a ser
caja de resonancia de las Letras del país, una vez al año.
'FERIA DEL LIBRO Y SEMANA DE LAS LETRAS': ESE ALTO ESPEJO

La Feria del Libro de Bahía Blanca fue considerada como una de las realizaciones más importantes del país en materia de actividad artística, editorial y académica, y la única en su momento con entrada libre y gratuita. Convocó  escritores capitalinos, bahienses, del interior y del extranjero; importantes librerías, editoriales artesanales, sellos de reconocido prestigio y disertantes de Uruguay, Chile, Canadá, España, Francia y otros países. 

ENCUENTRO CON AUTORES NACIONALES

Para apreciar el nivel de esta realización basta con ver la lista de quienes ofrecieron charlas en el memorable “Encuentro con autores nacionales”. 

Brillaron entre otros: Alicia Steimberg, Guillermo Martínez, Mempo Giardinelli, Osvaldo Bayer, Juan Sasturain, Alicia Jurado, Liliana Heker, Osvaldo Soriano, Vlady Kociancich, Abelardo Castillo, María Kodama, Carlos Ulanovsky, Héctor Libertella, Ana María Shua, Elsa Bornemann, Marcelo Di Marco, Sylvia Iparraguirre, Horacio Salas, Miguel Rep, Carlos Trillo, José María Castiñeira De Dios, Tununa Mercado, Eduardo Aliverti, Bernardo Koremblit, Pablo De Santis, Isidoro Blaisten, Guillermo Saccomano, María Esther De Miguel, Eduardo Gudiño Kieffer, Leo Masliah, Raúl Brasca, Hamlet Lima Quintana y muchos más.

Espacio El Aleph: Charlas gratuitas de afamados autores
y presentación de libros de escritores de la ciudad


ÉTICA Y ÉPICA DE LA GESTIÓN CULTURAL

Ni siquiera en muchas grandes capitales se hallan antecedentes como el Encuentro con Autores Nacionales, que propuso un diálogo abierto con generosos creadores de nuestras Letras, quienes mostraron a un público entusiasta y multitudinario la propia cocina, esa gran factoría de ideas y sentimientos hechos Literatura. 

                             Abelardo Castillo                                             Isidoro Blaisten

        Osvaldo Soriano                          Hamlet Lima Quintana

                              Alicia Steimberg                                              Eduardo Gudiño Kieffer

                                                                                                              Juan Sasturain

El Aleph convocó a una larga lista de autores de muy bien ganado prestigio, para que todos los bahienses pudieran sentarse a conversar con ellos sin gastar un centavo en entradas. Con igual calidad y mayor cantidad de nombres y jornadas, la Feria del Libro de Bahía Blanca propuso lo suyo; allí la oferta cultural tuvo estas características: una programación extensa, plural y atractiva con acceso libre; exposición, presentación y venta de best sellers internacionales y vasta producción regional; Café Literario del autor al lector; talleres de estímulo a la lectura y de escritura creativa; un rico programa de conferencias, paneles y espectáculos; ciclos formativos y recreativos para todas las edades; propuestas interdisciplinarias (plástica, música, teatro, danza); participación de la escuela, la familia e instituciones comunitarias; representación de las bibliotecas populares de la ciudad y la zona; respuesta masiva del público; promoción de valores como el trabajo, la educación, la justicia, la vida y la libertad; interacción con los medios de prensa y las universidades y respeto insobornable por el medio ambiente.


                              Félix Luna                                                                             Osvaldo Bayer

            Mempo Giardinelli                                                                    Miguel Rep

                                               Antonio Dal Massetto                (EAE)                Ana María Shua

         
                                            Liliana Heker                                             María Kodama


MEMORIA Y FUTURO

Homenajear aquella gesta es rescatar décadas de alegría, compromiso y solidaridad de autores, lectores, integrantes de Talleres, bibliotecarias, periodistas, docentes, e innumerables personas de bien, que compartían el entusiasmo de hacer y de ser una ciudad mejor.  
Estas construcciones colectivas se van agrietando hasta la desmemoria, por acción de quienes pretenden atar los mejores esfuerzos comunitarios a su carroza de ambición, favoritismo y banalidad. No son capaces de hacer algo mejor. No consiguen comprarlo hecho. Y entonces destruyen todo lo que tocan, 'ajustando', desfinanciando, vaciando y desprotegiendo las mejores iniciativas comunitarias. 
Hay algunos políticos y empresarios, muchísimos trabajadores y artistas; un público de gran inteligencia y sensibilidad y formidable tradición emprendedora. 
De cada uno depende la ciudad que seamos: es difícil pero se consigue, trabajando en solidaridad y, como dicen por el Caribe, sin máscara ni cáscaraCon memoria, con esperanza y con el generoso deseo de hacer y dejar hacer. Nadie reniega de la nobleza emblemática de una feria de garage, de escuela o de plaza. Pero después de haber sido capaces de todo eso junto y mucho más, y habiendo con qué hacerlo, ¿debemos conformarnos con menos?